ACTECO, 11/01/98, PERSPECTIVAS DE LA ECONOMIA MUNDIAL PARA 1999

ACTUALIDAD ECONOMICA DEL PERU

País/Country: Perú

Centro de Asesoría Laboral del Perú, Lima, Perú

Número/Number: 193

Frecuencia/Frequency: 10 por año/10 per year


Fecha/Date: 11/01/98

1998 puede ser considerado un año negro para la economía mundial: allí están para probarlo las severas crisis asiática, rusa y brasileña. ¿Qué le espera en 1999? Esta breve nota intenta trazar algunas líneas de respuesta.

Un poco antes de que se desarrollaran los efectos de la crisis de Rusia, con la caída del Long-Term Capital Management, el FMI pronosticaba para 1999 un crecimiento de la economía mundial de 2,5 por ciento, basado en un crecimiento de EE.UU. de 2 por ciento y de Europa de 2,5 por ciento (cada uno de ellos produce 20 por ciento del PBI mundial).

Sin embargo, posteriormente también se ha revelado que la confianza de los empresarios en la economía japonesa está bastante debilitada, y es probable que, tras la caída del PBI japonés de 2,5 por ciento este año, en 1999 se mantenga en una situación recesiva (Japón constituye otro 8% del PBI mundial).

Por otro lado, es también lo más probable que la economía de EE.UU. no crezca el 2% pronosticado por el FMI, sino menos, ya que la presión generada por el estancamiento en América Latina y Asia la están afectando. Aunque el Fed, el banco central norteamericano, está actuando y reduciendo las tasas de interés, lo que tiene efectos reactivadores importantes, éstos toman un tiempo --entre un año y año y medio-- en producirse. Por otro lado, sin embargo, las inversionistas sí reaccionan más rápidamente, así que la acción del Fed es crítica para mantener la bolsa en alza y evitar así que una caída mayor en los precios de los activos eleve las presiones recesivas.

En Europa, hasta ahora las perspectivas de crecimiento han sido buenas. Sin embargo, están comenzando a sentir las presiones de la crisis mundial. El problema es que el nuevo Banco Central Europeo, bajo las presiones del Bundesbank y de la necesidad de establecer firmemente su compromiso antiinflacionario en sus inicios, no se observa claramente dispuesto a tomar las medidas de reducción de tasas de interés y expansión monetaria requerida para hacer frente a estas presiones recesivas.

Los países en desarrollo, en su conjunto, están reduciendo su ritmo de crecimiento básicamente por los efectos de las crisis asiática, rusa y brasileña. En el caso de los países asiáticos afectados por la crisis, los analistas piensan que pueden reiniciar ciertos niveles de crecimiento en 1999. Por su parte, China espera mantener un nivel de crecimiento, pero del orden de 5 o 6 por ciento, bastante menor del 10 por ciento de años anteriores. En el caso de Rusia, la situación es bastante más complicada, ya que la crisis económica se complica por la situación política: Yeltsin muy mal de salud, sus reformistas fuera de juego, alternativas de recambio en discusión y medidas de ajuste y reforma económica postergadas.

La desconfianza de los inversionistas internacionales va a demorar en regresar. Respecto de Brasil, se pronostica un crecimiento negativo del orden de 3% para el próximo año.

Todo esto configura un escenario en el cual lo más probable es un crecimiento mundial del orden de 1% para 1999, el más bajo desde hace más de una década.

El peligro real del colapso de la economía mundial

¿Es real el riesgo de pasar a una situación de deflación y recesión mundial?

Hoy en día la economía es mucho más vulnerable que en los 30. Sin embargo, a diferencia de aquella década, hoy en día existe un mayor conocimiento sobre cómo estabilizar la economía mundial. La pregunta es hasta qué punto podemos estar seguros de que los hacedores de política tienen la pócima mágica, que la usarán generosamente y a tiempo, y que la economía mundial reaccionará a esa medicina.

Son dos los factores que hacen a la economía mundial particularmente vulnerable. Uno es la desregulación financiera. Ésta ha llevado a que tanto los prestamistas inexpertos como los experimentados tomen demasiados riesgos y que estos préstamos ejerzan fuertes presiones. Los mercados pasan a ser el centro de gravedad y su crash una seria amenaza para la economía real.

El otro factor es la globalización. Se ha generado un alto grado de interdependencia entre economías, por lo que lo que pasa en un país como Tailandia puede tener consecuencias en Brasil, y esto, a su vez, en el mercado de bonos de los EE.UU. y las variables de crecimiento industrial. El nuevo factor en esta interdependencia es la transmisión de la crisis no solamente a través del comercio, sino también de los bancos y el crédito. En la medida en que los bancos y agencias financieras tienen fuertes pérdidas por los "mercados emergentes", tienden a elevar sus tasas de interés y contraer sus créditos en todo el mundo.